22 Nov 2017

Retraso global del desarrollo y su manejo dentro del contexto escolar

Por Yahidania Real
Lic. Psicología Clínica, Especialísta en Psicoterapia Corporal Integrativa

Los niños con retraso global del desarrollo, tienen una evolución retardada que puede seguir patrones evolutivos muy similares al resto de los compañeros de su edad o bien, presentar un retraso madurativo que en edades futuras se traduzca en un déficit en la capacidad intelectual.

El Retraso Global del Desarrollo (RGD) se define como el retraso en dos o más de las áreas del desarrollo de un niño y debe ser de dos desviaciones estándares en comparación con las habilidades esperadas para su edad, y se aplica a niños menores de 5 años.

Dentro del contexto escolar presentan algunas dificultades que lleva a sus padres a cuestionarse cuál es la mejor opción educativa para sus pequeños, y a decir verdad esto depende en gran medida de las áreas afectadas y las características particulares de cada niño. Sin embargo, podemos encontrar algunas generalidades dentro de su comportamiento.

Entre las cosa que disfrutan y hacen bien, cabe señalar:

  • Suelen tener respuestas positivas a la interacción social y al aprendizaje cuando se plantean actividades ajustadas a su nivel madurativo.
  • Aprenden más fácilmente cuando se utiliza junto con la estimulación verbal la vía visual como refuerzo para la comprensión de los mensajes.
  • Les gusta que se les refuerce todas las realizaciones positivas por pequeñas que éstas sean.
  • Como a cualquier niño les gusta la actividad, los juegos, explorar objetos, moverse en el espacio, pero es necesario adaptar los programas, tiempos y ritmos de las actividades a su nivel madurativo.

Sus principales dificultades dentro del contexto escolar son:

  • Desfases en el conocimiento, coordinación y control del propio cuerpo.
  • Tendencia a aislarse del grupo porque la interacción con los iguales les resulta especialmente difícil, a no ser que se apliquen en estas ocasiones medidas que les faciliten la relación social.
  • Sus estrategias para reorganizar y entender de modo adecuado las demandas del entorno social, mantener y dirigir la atención, organizar la información y adaptar la conducta pueden estar más retardadas y afectar al modo de realización de algunas de las tareas escolares.
  • El nivel de motivación hacia las actividades puede verse afectado por una insuficiente comprensión verbal, por hábitos de atención que no están suficientemente instaurados o por la propia dificultad de la tarea que se le propone.
  • Suelen presentar un retardo en la formación de conceptos y para establecer categorías, clasificaciones, relaciones entre los objetos, hechos, etc.
  • El área de lenguaje tanto comprensivo como expresivo puede estar más o menos retardada.

La mejor manera de ayudarlos es, que tanto la organización del aula como los objetivos sean los adecuados; sin embargo, será necesario secuenciar y adaptar los contenidos y actividades teniendo en cuenta sus aprendizajes previos. Requieren de mayor tiempo para que aprender y para que puedan interpretar y comprender el entorno en el que se desenvuelven, los objetos, las personas, su propio cuerpo, etc.  Con ellos es importante  plantear actividades adecuadas a su nivel de competencia, debidamente seleccionadas y desmenuzadas en secuencias sencillas.

Así mismo se deben potenciar los siguientes aspectos:

  • El conocimiento del propio cuerpo y el desenvolvimiento en el espacio
  • Las habilidades motrices a través de la estimulación psicomotriz y el juego
  • Las habilidades de autonomía
  • La manipulación, experimentación y diferenciación de objetos y espacios
  • La formación de conceptos

Las pautas de intervención y ayuda deberá ser las siguientes:

  • Proporcionarles ayuda física encaminada a sostener, guiar o apoyarlos para que pueda realizar la actividad.
  • Estructurar las actividades, el tiempo y el espacio de forma consistente para que puedan interiorizar las nociones espaciotemporales.
  • Plantear actividades que estén en su zona de desarrollo y en las que haya mínimas posibilidades de error.
  • Trabajar a través del modelado y la imitación cuando es necesario.
  • Asegurarse de que comprende las situaciones y utilizar un lenguaje ajustado a su nivel para que puedan comprendernos.
  • Recurrir a ayudas visuales y gestuales que les permitan realizar las tareas con éxito.

 

Derivado de lo anterior, en ocasiones se recomienda que los niños con RGD inscritos en colegios regulares,  se hagan acompañar de un Monitor sombra para que pueda realizar un trabajo personalizado basado en las adecuaciones curriculares necesarias para el nivel de desarrollo y madurez del alumno, así como para cubrir todas las áreas de apoyo que requiere y potenciar su desarrollo integral.

Las ventajas de contar con un Monitor sombra al incorporar a un niño con necesidades educativas especiales a un Colegio regular, es que su función principal será la de lograr la integración escolar a través de técnicas psicopedagógicas que ayudarán al alumno a tener un mejor desempeño social dentro y fuera del aula. El Monitor sombra debe tener conocimientos para establecer día a día resultados y objetivos alcanzables para el niño, creando así un puente entre el niño, sus maestros y compañeros de clase.

El Monitor sombra no sustituye el rol del Colegio o los docentes, simplemente se vuelve una herramienta de apoyo para lograr que todos los niños alcancen un óptimo nivel de desarrollo de acuerdo a su potencial.